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Alérgenos en el sushi: guía para comer japonés sin sustos

¿Eres un auténtico amante del sushi pero tienes alguna alergia alimentaria? Entonces seguro que estás acostumbrado a mirar los ingredientes de cada plato con lupa antes de dar el primer bocado. ¡Y haces muy bien!

Porque, aunque la gastronomía nipona está llena de auténticas delicias, también usa algunos ingredientes que pueden provocar reacciones alérgicas. Pescado, marisco, soja, sésamo, huevo… Unos son fáciles de identificar, pero otros pueden pasar desapercibidos entre las salsas, los rebozados o los toppings.

¿Quieres saber cuáles son los principales alérgenos en la comida japonesa y dónde puedes encontrarlos? En Sibuya te ayudamos a identificarlos y te contamos qué debes tener en cuenta para disfrutar de tu próxima eXperiencia japo con toda la información necesaria.

Los 14 alérgenos y por qué importan en la cocina japonesa

Antes de entrar en materia, vamos a aclarar algo importante: ¿qué es un alérgeno alimentario? Se trata de una sustancia, normalmente una proteína, que puede desencadenar una reacción del sistema inmunitario en personas alérgicas. Hay que tener cuidado, porque incluso en cantidades muy pequeñas puede provocar reacciones graves en algunos casos.

En la Unión Europea existen 14 grupos de sustancias o productos que causan alergias o intolerancias y cuya presencia es obligatorio declarar cuando se utilizan como ingredientes.

Son los siguientes:

  1. Cereales que contienen gluten.
  2. Crustáceos.
  3. Huevos.
  4. Pescado.
  5. Cacahuetes.
  6. Soja.
  7. Leche y sus derivados.
  8. Frutos de cáscara.
  9. Apio.
  10. Mostaza.
  11. Granos de sésamo.
  12. Dióxido de azufre y sulfitos, cuando superan los límites establecidos.
  13. Altramuces.
  14. Moluscos.

¿Y qué tiene que ver todo esto con el sushi? Pues bien, la cocina japonesa usa con frecuencia varios de estos ingredientes. Además, algunos pueden encontrarse en preparaciones donde quizá no esperarías verlos, como las salsas, los caldos o ciertos condimentos.

Por eso, conocer los alérgenos de los platos japoneses es fundamental si tienes alguna alergia o intolerancia alimentaria. Y no basta con retirar un ingrediente del plato: también hay que tener en cuenta cómo se ha preparado.

Dónde se esconden los alérgenos en la comida japonesa

Ahora que ya conoces los 14 grupos de alérgenos, toca descubrir dónde puedes encontrarlos en la gastronomía nipona.

Porque sí, todos sabemos que el sashimi lleva pescado, ¿pero habías pensado que una sopa de miso también puede contenerlo? ¡Vamos a descubrir estos y otros ejemplos!

Pescado: más allá del sashimi

Si tienes alergia al pescado, probablemente ya sepas que debes evitar platos como el sashimi, los nigiris de salmón o los makis de atún. Hasta aquí, ninguna sorpresa.

Pero el pescado también puede estar presente en caldos, sopas y salsas japonesas, aunque no lo veas a simple vista.

Un buen ejemplo es el dashi, uno de los caldos más populares de Japón, que tradicionalmente se prepara con alga kombu y katsuobushi, unas finísimas virutas de bonito seco.

Por tanto, si tienes alergia al pescado, no te olvides de preguntar por los ingredientes de las sopas y otras elaboraciones que lleven caldo.

Crustáceos y moluscos: tempura de langostino, ebi y takoyaki

Langostinos, gambas, cangrejos, pulpo, calamar… La gastronomía japonesa tiene mucho que ofrecer a los amantes del marisco. Pero, si eres alérgico, tendrás que prestar especial atención a elaboraciones como:

  • Ebi. Es la palabra japonesa utilizada para referirse a gambas y langostinos, así que ojo cuando la veas en la carta. Pertenecen al grupo de los crustáceos.
  • Takoyaki. Estas famosas bolitas japonesas se preparan tradicionalmente con pulpo, que es un molusco.

¡Ojo! Aunque solemos hablar de alergia al marisco de forma general, los crustáceos y los moluscos son grupos de alérgenos diferentes. Tener alergia a uno no implica necesariamente tenerla al otro, aunque pueden coexistir.

Soja: salsa de soja, miso y edamame

¿Sabías que la soja es uno de los ingredientes más utilizados en la gastronomía japonesa? Y no solo porque sea la protagonista de la famosa salsa que acompaña al sushi: también está presente en alimentos como el miso japonés, el tofu o los edamames.

Además, la salsa de soja puede formar parte de marinados, aliños y otras elaboraciones, por lo que no siempre resulta evidente su presencia.

Si tienes alergia a la soja, recuerda preguntar por las salsas y condimentos antes de pedir. ¡No te fíes solo de lo que ves en el plato!

Sésamo: uramakis, aliños y toppings

Pequeñitas, crujientes y con un sabor inconfundible, las semillas de sésamo son uno de esos ingredientes capaces de darle el toque final perfecto a cualquier plato.

En la cocina japonesa es habitual encontrarlas recubriendo algunos uramakis, espolvoreadas sobre ensaladas o formando parte de diferentes aliños y salsas.

Y aunque parezcan un simple elemento decorativo, el sésamo es un alérgeno que puede provocar reacciones importantes en las personas sensibles.

Así que, si tienes alergia al sésamo, presta atención tanto a las semillas visibles como a los aceites y salsas que puedan incorporarlo.

Huevo: tamago, mayonesas japonesas y rebozados

¿Pensabas que el huevo no tenía demasiado protagonismo en la gastronomía nipona? ¡Pues te equivocabas!

Uno de los ejemplos más conocidos es el tamagoyaki, una tortilla japonesa que suele prepararse enrollando varias capas finas de huevo. También puede aparecer en forma de tamago sushi, servido sobre arroz.

¡Pero hay más! El huevo puede estar presente en mayonesas japonesas, salsas cremosas, rebozados y algunas preparaciones de tempura.

Eso sí, no todas las recetas de tempura llevan huevo. Por eso, lo mejor es consultar los ingredientes de cada elaboración.

Gluten y lácteos: otros dos alérgenos que debes conocer

Aunque el sushi tradicional se prepara con arroz, pescado y algas, algunos de sus acompañamientos pueden contener gluten. Por ejemplo, la salsa de soja o los rebozados.

Por eso, si eres celíaco o tienes intolerancia al gluten, ¡ojo con lo que pides! No todas las elaboraciones son aptas. Asegúrate de elegir siempre sushi sin gluten.

Por otro lado, los lácteos pueden estar en postres, salsas y otras elaboraciones. Por suerte, hay muchas opciones de comida japonesa sin lactosa, pero recuerda que la intolerancia a la lactosa y la alergia a las proteínas de la leche no son lo mismo. ¡No las confundas!

Mostaza y sulfitos, los menos evidentes

Terminamos con dos grupos de alérgenos que quizá no esperabas encontrar en una comida japonesa:

  • El primero es la mostaza, presente en algunas preparaciones comerciales de wasabi. ¡Sí, has leído bien! No todos los productos comercializados como wasabi están elaborados exclusivamente con la planta japonesa.
  • El segundo, los sulfitos, que pueden estar en el vinagre de arroz para sushi o en bebidas como el sake japonés, por ejemplo. Su presencia y concentración dependen de cada producto.

¿La conclusión? Nunca des por hecho que un ingrediente es inocuo por su nombre o apariencia. Ante cualquier duda, ¡pregunta siempre por su composición!

Alergia al anisakis: qué debes saber si comes pescado crudo

Si hablamos de sushi y pescado crudo, hay un nombre que seguro que has escuchado alguna vez: anisakis. Este parásito puede estar en algunos pescados y cefalópodos y provocar una infección parasitaria, conocida como anisakiasis, o también reacciones alérgicas:

  • Se produce al ingerir larvas vivas del parásito, que pueden eliminarse mediante una congelación adecuada o una cocción suficiente.
  • Alergia al anisakis. Es una reacción del sistema inmunitario frente a las proteínas del parásito, algunas de las cuales pueden permanecer incluso después de congelar o cocinar el pescado.

Por eso, aunque los restaurantes deben cumplir medidas para prevenir el anisakis en el sushi, la congelación no garantiza que el pescado sea seguro para una persona alérgica.

Así que, si tienes alergia al anisakis, sigue siempre las recomendaciones de tu alergólogo y consulta con el restaurante antes de pedir. ¡La seguridad es lo primero!

Contaminación cruzada en un sushi bar

¿Sabías que un plato puede contener pequeñas cantidades de un alérgeno incluso cuando no forma parte de su receta? Esto ocurre por la llamada contaminación cruzada, cuando se transfieren restos de unos alimentos a otros a través de utensilios, superficies de trabajo o freidoras compartidas.

Por eso, que un plato no incluya un determinado alérgeno entre sus ingredientes no significa que esté libre de trazas.

Si tienes alguna alergia alimentaria, es fundamental comunicarlo al personal del restaurante para que pueda informarte sobre los posibles riesgos. ¡Más vale prevenir que curar!

Qué preguntar al pedir

Ahora que ya conoces los alérgenos de la comida japonesa, toca pasar de la teoría a la práctica. ¿El reto? Acordarte de hacer preguntas cuando tienes delante una carta como la carta Sibuya, llena de delicias irresistibles.

Pero recuerda que informar al personal antes de hacer tu pedido es fundamental para conocer los ingredientes de cada plato y los posibles riesgos de contaminación cruzada. ¡Que no te dé reparo preguntar!

Estas son algunas preguntas que puedes hacer antes de elegir:

  • ¿Este plato contiene alguno de los alérgenos que debo evitar?
  • ¿Qué ingredientes llevan las salsas, marinados y toppings?
  • ¿Se utilizan utensilios, superficies o freidoras compartidas?
  • ¿Se puede adaptar el plato a mi alergia?

¡Porque disfrutar de una buena eXperiencia japo también significa hacerlo con tranquilidad!

Cómo consultar los alérgenos de la carta de Sibuya

¿Te han entrado ganas de venir a Sibuya después de tanto hablar de sushi? ¡Nos encanta! Pero, si tienes alguna alergia o intolerancia alimentaria, antes de lanzarte a pedir tus rolls favoritos, asegúrate de consultar la información actualizada sobre los alérgenos de nuestra carta.

Nuestro equipo estará encantado de ayudarte a resolver tus dudas acerca de los ingredientes de cada plato y sus posibles trazas. Así tendrás toda la información necesaria para decidir qué pedir y disfrutar de una eXperiencia Sibuya totalmente segura.

¡Reserva tu mesa, te estamos esperando!