Seguro que alguna vez has preparado un plato de arroz blanco y has pensado: “Está bueno... pero le falta algo”. Pues bien, en Japón ese “algo” tiene nombre propio: furikake.
Puede que nunca hayas oído hablar de él, pero este condimento japonés lleva décadas formando parte del día a día de millones de japoneses. Y no nos extraña, porque es una forma facilísima de convertir un arroz sencillo en un plato lleno de sabor.
Además, el furikake también combina de maravilla con verduras, pescado, huevos e incluso con algunos snacks. Sí, es uno de esos ingredientes que, cuando lo descubres, empiezas a querer echarle a todo.
En este artículo te contamos qué es el furikake, qué ingredientes suele llevar y cómo se utiliza. ¡Prepárate para conocer uno de los grandes imprescindibles de la cocina japonesa!
¿Qué es el furikake?
El furikake es un condimento seco japonés que se espolvorea sobre la comida justo antes de servirla para aportar más sabor, aroma y textura.
Su nombre proviene del verbo japonés furikakeru, que significa, literalmente, “espolvorear por encima”. Justo lo que se hace con él: añadir una pequeña cantidad sobre el arroz o cualquier otro plato para darle un toque sabroso.
¿Pero sabías que el furikake nació con un objetivo muy distinto al de alegrar el arroz? Fue a principios del siglo XX, cuando el farmacéutico japonés Suekichi Yoshimaru creó una mezcla con espinas de pescado secas y molidas, sésamo y otros ingredientes para ayudar a aumentar la ingesta de calcio de la población.
Con el paso del tiempo, la receta fue evolucionando hasta convertirse en el condimento que conocemos hoy, ¡uno de los más populares del país nipón! Ahora existen decenas de variedades, desde las más tradicionales hasta versiones con wasabi, huevo, shiso o incluso sabores picantes.
Ingredientes típicos: alga nori, sésamo, bonito seco…
Aunque existen muchísimas recetas diferentes, la mayoría de los furikake tradicionales comparten algunos ingredientes básicos que le dan ese sabor tan característico:
- Alga nori. Aporta ese inconfundible sabor a mar tan presente en la gastronomía japonesa. Se utiliza tostada y cortada en pequeñas tiras o copos.
- Semillas de sésamo. Normalmente se emplean semillas blancas tostadas, que aportan un toque crujiente y un ligero sabor a frutos secos.
- Bonito seco (katsuobushi). Estas finísimas virutas de bonito ahumado y deshidratado añaden un intenso sabor umami al furikake.
- Sal y azúcar. Aunque parezca una combinación curiosa, ambos ayudan a equilibrar los sabores y potencian el resto de ingredientes de la mezcla.
- Otros ingredientes habituales. Dependiendo de la variedad, el furikake también puede llevar copos de huevo, algas wakame, shiso, salmón deshidratado o un toque de chile.
Cómo se usa: del arroz blanco a las verduras
Si hay un alimento inseparable del furikake, ese es el arroz blanco.
Y es que en Japón es muy habitual servir un cuenco de arroz recién hecho con una cucharadita de este condimento por encima. Es una forma sencilla de aportarle sabor sin tener que añadir salsas ni ingredientes más elaborados.
También queda delicioso sobre verduras al vapor o salteadas, tortillas japonesas, pescado a la plancha, tofu o incluso encima de un rico bol de fideos japoneses. Y hay quien lo utiliza para dar un toque diferente a unas patatas fritas, unas palomitas o un aguacate tostado. ¡Para gustos, los colores!
En cualquier caso, la clave es la misma: usarlo como el toque final de las recetas. ¡Igual que en España hacemos con la pimienta molida o la sal! En Japón, el furikake tiene un objetivo claro: redondear el plato y brindarle sabor, aroma y textura.
Furikake casero vs. furikake comprado
Si te ha picado la curiosidad, quizá te estés preguntando si merece la pena preparar furikake en casa o comprarlo ya hecho. La respuesta depende de lo que busques:
- El furikake casero te permite adaptar los ingredientes a tu gusto. Puedes jugar con la cantidad de sésamo, añadir más alga nori o darle un toque picante. ¡Es genial si te gusta experimentar en la cocina!
- Por otro lado, el furikake comercial es la opción más práctica. En Japón existen muchas variedades listas para usar, con recetas muy bien equilibradas y pensadas para conservar todo su aroma durante más tiempo.
¿Nuestro consejo? Si tienes ocasión, prueba ambos. El casero es una forma divertida de descubrir nuevos sabores, mientras que el comprado es perfecto para tenerlo siempre a mano y darle vida a cualquier plato.
Platos con nori y condimentos japoneses en Sibuya
Ahora que ya sabes qué es el furikake, seguro que te has dado cuenta de una cosa: su magia está en el mix de ingredientes que lo conforman, algunos tan emblemáticos como el alga nori, el sésamo o el katsuobushi. Todos ellos forman parte de la esencia de la cocina japonesa.
Y como no podía ser de otra manera, en la carta de Sibuya trabajamos precisamente con esos sabores que hacen tan especial a la gastronomía nipona. Desde nuestros rolls envueltos en alga nori hasta elaboraciones con sésamo, salsas japonesas y otros ingredientes tradicionales, cada bocado está diseñado para acercarte un poquito más a Japón.
Así que, si después de leer este artículo te han entrado ganas de seguir explorando nuevos sabores nipones, ya sabes cuál es el siguiente paso: reserva tu mesa en Sibuya y déjate sorprender. ¡No te arrepentirás!