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Las sopas japonesas que deberías probar al menos una vez

Calentitas, reconfortantes, nutritivas… así son las sopas japonesas, ¡uno de los platos más populares del país nipón! De hecho, se estima que el 75% de los japoneses lo comen al menos una vez al día. Increíble, ¿verdad?

Y no importa cuándo: pueden hacerlo en el desayuno, en el almuerzo, en la cena… ¡Siempre es buen momento para una sopa japonesa!

En este post te contamos cuál es el origen de esta comida en Japón, qué tipos de sopas merece la pena probar y lo más importante: dónde puedes hacerlo para vivir la auténtica eXperiencia de la sopa nipona.

El origen de las sopas japonesas

Vamos a empezar por lo primero: el origen. ¿Cuándo se empezó a introducir este plato en la dieta de los japoneses? ¡Pues hace milenios! Las primeras sopas japonesas surgieron hace más de 2.000 años, y se basaban en preparaciones muy sencillas: agua, arroz y verduras.

Con el paso del tiempo, fueron evolucionando. El budismo llegó a Japón en el siglo VI y, con él, una alimentación basada en productos naturales, lo que impulsó la creación de caldos ligeros y nutritivos.

Así comenzó a tomar protagonismo el dashi, el caldo base elaborado tradicionalmente con alga kombu y copos de bonito seco que hoy sigue siendo el alma de muchísimas sopas japonesas.

En el periodo Edo (1603-1868), fueron surgiendo variedades más elaboradas que hoy conocemos y adoramos, como la sopa de miso. Y, poco a poco, cada región fue aportando su toque, con ingredientes locales y sabores característicos.

¿El resultado? Una increíble variedad de sopas japonesas que hoy en día son parte de la cultura, la rutina diaria y la forma de entender la comida en el país nipón.

Cómo se elaboran las sopas japonesas: caldos base e ingredientes clave

Si hay algo que define a una sopa japonesa es su base. Porque sí: puede llevar tofu, algas, fideos o carne, ¡pero no es una sopa sin su caldo! Y en él está el secreto de su sabor tan característico.

Como te hemos adelantado, el caldo fundamental de la cocina japonesa es el dashi. Ligero, aromático y lleno de sabor umami, se prepara con:

  • Kombu, alga seca que aporta profundidad y un toque mineral.
  • Katsuobushi, copos de bonito seco y fermentado que intensifican el sabor.

También existen versiones con setas shiitake o combinaciones de varios ingredientes. Lo curioso es que, a diferencia de otros caldos que hierven durante horas, el dashi se elabora en pocos minutos. ¡Es maravilloso!

Tipos de sopas japonesas que debes conocer

Ahora ya sabes cuál es la base de una buena sopa nipona, ¿pero qué hay del resto de ingredientes?

En función de lo que añadimos a este caldo, encontramos diferentes tipos de sopas japonesas:

Miso

Si hay una sopa japonesa famosa en todo el mundo, esa es la sopa de miso. ¡Un básico en los hogares nipones!

Se prepara disolviendo pasta de miso japonés en caldo dashi, lo que da como resultado una sopa reconfortante, con sabor profundo y un poco salado. O, mejor dicho, ¡umami!

Entre sus ingredientes habituales suelen estar el tofu, el alga wakame y el cebollino, aunque no hay una única versión: puede variar según la región, la estación del año o incluso cada familia japonesa.

Sencilla, nutritiva y llena de matices, la de miso es la puerta de entrada perfecta al mundo de las sopas japonesas. Y, por supuesto, está presente en la carta de Sibuya. ¡Te recomendamos probarla si vienes a nuestro restaurante!

Ramen

El ramen es probablemente la sopa japonesa más internacional, y también una de las más contundentes. A diferencia de la sopa de miso, aquí los protagonistas son los fideos, acompañados de un caldo intenso y lleno de sabor.

Existen muchos tipos de ramen según la base del caldo:

  • Shoyu (con salsa de soja)
  • Miso
  • Shio (más ligero y salado)
  • Tonkotsu (cremoso y elaborado con huesos de cerdo)

A esto se le añaden ingredientes como cerdo chashu, huevo marinado, brotes de bambú, alga nori o maíz. Cada región de Japón tiene su propia versión, lo que convierte al ramen en toda una experiencia gastronómica.

Suimono

La suimono es otra sopa típica en Japón, y destaca por su sutileza. Su base también suele ser el dashi, pero con una elaboración más refinada y de sabores muy equilibrados. Normalmente, se sirve en comidas más formales o tradicionales.

Puede llevar marisco, pescado, tofu o verduras de temporada, y todos sus ingredientes se presentan siempre de forma muy cuidada.

Esta sopa es ligera, aromática y minimalista. Sin duda, la mejor demostración de que en la cocina japonesa… ¡menos es más!

Ven a disfrutar de las auténticas sopas japonesas en Sibuya

¿Te han entrado ganas de disfrutar de una buena sopa japonesa después de haber leído este artículo? En ese caso, no te lo pienses dos veces: ¡reserva mesa en Sibuya y deléitate con este plato tradicional que te dejará sin palabras!

Pídelo como entrante y acompáñalo con nuestras infinitas variedades de sushi y una buena bebida nipona, ¡no te arrepentirás!